Mira si, para ser honesto, no se me hace tan difìcil recordarte
el problema son las consecuencias; primero la desesperación al revivirte y no poder rosar, siquiera yo, tus sagradas ropas...
mira si, para serte franco, muy franco, me gustaría no quererte tanto
-todabía-
el problema es esa cosa en el pecho como puñales, como fricciones de un alma solitaria, que quiere no estar tan viva...no tanto, porque ¿sabes? los sentimientos se amplifican cuando te haces consciente de ellos...
mira si, solo porque te quiero escribo esto, y necesariamente debo recordarte y quererte, y destruirme a mí mismo dado que me ataca esa sensaciòn de querer olvidarte, y no quererte... no tanto...y se produce una especie de melancolìa contradictoria...
porque me duele quererte, y me dolerìa más -estoy seguro, no hacerlo...
quizá por las mismas aparentemente idiotas razones escribo ahora
porque si no lo hago explotaría en llanto, y al hacerlo...
al hacerlo suceden tantas cosas que me hacen daño...
y ya, no quería reconocerlo pero empíricamente me convencí de aquello
el amor, biene siempre acompañado de sufrimiento...



el amor viene siempre (mal) acompañado de sufrimiento...
Lo comprendo bien amigo mío, no sabe cuanto...
Pero bueno, seguimos acá, de pie.
Y si hay que sufrir tanto, al menos saquemos un poema de ello ;) aprovechémonos del sufrimiento que tanto agobia.
Me quedo con una frase de Fito Páez: Un hombre se hace fuerte cuando se desepciona.
Saludos.
...
-----------------
Delirante...
XD!...deacuerdo.